sábado, 4 de febrero de 2012

THE ZUIVEL


El proyecto comparte, con el proyecto original de Bijlmer, el poder de la gran escala como estrategia poco utilizada para activar áreas suburbanas. Supone la inclusión de un gran volumen de programa animal en una superficie poco extensa, con el objetivo de reconvertir el modelo conocido en un elemento de alta densidad, con la necesidad de ser desarrollado en altura, contrapuesto con el planeamiento del barrio.
El programa de granja urbana combinará las funciones de un parque de conservación de la vida bovina, con una residencia infantil y el equipamiento asociado a un centro de ocio (restaurantes, tiendas, parking…).

El emplazamiento del edificio se realizará en las antiguas construcciones de Bjilmer, en Nellesteinpad, completando la parcela, ya que nos encontramos con una explanada central de 140 metros de longitud entre las caras paralelas del hexágono, con una sensación de vacío y de ausencia de vida e interactuación ciudadana que rellenará el conjunto arquitectónico.
Esta idea deriva del problema social con el que conviven en estas zonas, revitalizando económicamente, laboralmente y activando la zona.









MARCO HISTORICO/ECONÓMICO/SOCIOCULTURAL

Las viviendas proyectadas en Bjilmer eran unas 13.000 viviendas muy grandes en relación a la media encontrada en el resto de la ciudad y que además contaban con las últimas novedades tecnológicas existentes: “las ideas urbanas de los ´30, construidas con tecnologías de los ´60, para el año 2000” es una de las frases que repetían sus propulsores. El proyecto se construyó en su totalidad en 7 años, entregándose las últimas viviendas en el año 1975.
Sin embargo el enorme complejo habitacional se convirtió rápidamente en un problema. Las 14 cooperativas de viviendas propietarias de todo el conjunto, se vieron incapaces de administrar y mantener semejantes instalaciones (ascensores, calefacción central, sistema de conductos para la recolección de basura, porteros eléctricos, etc.) y espacios públicos (80% del plan urbano). Además sucesivos recortes presupuestarios hicieron que muchos de los servicios e infraestructuras básicas del proyecto llegaran muy tarde (el centro comercial y la conexión con la ciudad por medio del tranvía no llegarían hasta los años ´80) o que en el peor de los casos nunca se construyeran (instalaciones deportivas, comercios en la planta baja de los bloques, etc.)
Esto condujo a que el grupo económico social medio-alto al que estaban destinadas las viviendas rápidamente prefiriese las viviendas bajas con jardín que en los años ´70 comenzaron a construirse en otras poblaciones a las afueras de Amsterdam dejando el enorme barrio a medias deshabitado.
A la vez, en 1975 se independizaba Surinam, hasta ese momento colonia holandesa, y en 1980 se produciría en ese país un golpe militar. Esto hechos produjeron que muchos Surinameses optaran por emigrar hacia Holanda. Ya en este país muchos fueron destinados al semi vacío barrio del Bijlmer sin tener en cuenta que esta tipología nada tenía que ver con su forma de habitar la vivienda y la ciudad. El decaimiento de los precios de los alquileres y el relativo abandono por parte de las cooperativas encargadas del mantenimiento posibilitaron que pronto el barrio alojara a grupos sociales que ya sea por su condición ilegal, o por bajos recursos, o la falta total de éstos, no pudiesen encontrar viviendas en otra parte.
Los problemas se agravaron rápidamente. La dificultad de integración y de conseguir trabajo para los nuevos habitantes y su aislamiento urbano por la falta de transporte público adecuado hicieron crecer en el barrio la criminalidad, los enfrentamientos culturales, las drogas y el comercio ilegal. El Bijlmer se convertiría en un estigma a nivel nacional.

MEMORIA DESCRIPTIVA

El proyecto busca la integración del animal dentro de la trama urbana, buscando introducirlo en un edificio. El animal elegido para habitar el espacio arquitectónico es la vaca.
Al buscarse la proyección en altura del volumen casi triplica la altura de los edificios originales de Bjilmer.
Con una trama urbana tan clara, formada por edificios a modo de panel de abejas y las plazas de 140 metros de longitud libre entre fachadas, al pisar esta zona se percibe un vacío demasiado grande que se intenta llenar con unos árboles. La propuesta para solucionar este problema es situar el proyecto en el centro de estos hexágonos.
Se aprovecha el formalismo de la anterior urbanización para realizar una planta hexagonal que posteriormente asciende transformándose en un tetraedro deformado.
En la planta baja se aprovecha tres de las caras no colindantes del hexágono para formar tres entradas. Estas tres entradas conectan la planta de acceso al edificio con el parque exterior intentando fusionarlos.
Los accesos al edificio se realizan de dos formas distintas:
·         Una pública, que está formada por un ascensor que nace del centro de la planta del edificio, en el patio central y que conecta el parque con las tres unidades de servicios, restaurante, cafetería y granja escuela.
·         Una privada, formada por 3 módulos de comunicaciones. En cada uno de ellos nos encontramos con un montacargas para el transporte bovino dentro del edificio, con dependencia para personal de servicio y con unas escaleras.



El edificio se divide en tres torres, en cada una de ellas se desarrolla una actividad distinta:
·         Productos cárnicos
·         Leche y derivados
·         Laboratorios

En la coronación de cada una de las torres se proyecta una terraza ajardinada dedicada a dar servicio a la gente que visita el edificio: cafetería, restaurante y granja escuela.





La forma exterior del edificio viene dada por la deconstrucción de un tetraedro irregular de altura superior al ancho. Se restituyen los tres vértices apoyados en el suelo, conformando una planta hexagonal para adaptación a la trama urbana. Posteriormente se crea un patio interior de planta triangular adaptado a las tres entradas y se divide el volumen resultante en tres partes. Finalmente los tres sólidos que hemos separado se cortan en alturas marcadas y se vuelven a juntar en torno al patio central.
En la torre de laboratorios las plantas son todas similares, ya que el uso que se le da es similar en todas ellas.
En la torre de explotación cárnica y en la de leche y derivados nos encontramos con módulos de dos forjados para mismos grupos de vacas. En una planta se realiza el pasto del animal (suelos ajardinados en todos los recorridos del las vacas) y en la otra planta del módulo nos encontramos con los establos donde se realizaría también la extracción de leche. En la torre de explotación cárnica en lugar de zonas para ordeñar disponemos de un matadero.

 La trama exterior de fachada está conformada por dos mallas metálicas. La exterior proporciona la animalidad requerida por un edificio singular como este, pudiéndose percibir que las formas orgánicas cesan en la zona de laboratorios.
La malla interior sirve para cerrar algunas plantas de las torres en las que habitan las vacas. Puesto que las plantas de pasto son totalmente abiertas, se limitan por las mallas exteriores dejando pasar el aire y la luz solar.


Este proyecto desarrolla la totalidad de recursos del animal, recreando su hábitat y las típicas construcciones para su explotación, dándole un giro al concepto y llevándolo a la ciudad. Las vacas son el vecino perfecto para Bjilmer puesto que te dan de comer y un trabajo al lado de casa.